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Agentes de IA · Cotizaciones

Cotizar deja de ser el cuello de botella de tu semana

La solicitud llega por chat o correo, el agente la interpreta, busca cada renglón en tu lista de precios y devuelve un PDF con tu marca listo para revisar. Después persiste con el seguimiento que programaste. Lo que no encaja en tu lista no se improvisa: se lo pasa a quien sabe negociarlo.

El precio no se pierde por caro, se pierde por tarde

En una empresa mediana quien cotiza es también quien vende, coordina la instalación y apaga el incendio del día. La solicitud entra el martes, el archivo de precios vive en tres versiones, y el documento sale el viernes. Para entonces el cliente ya recibió otro. Y cuando sale, arrastra los errores de copiar y pegar: el descuento de otro cliente, un precio de hace seis meses, el impuesto olvidado. Después nadie da seguimiento, porque perseguir cotizaciones pierde siempre contra lo urgente.

Cómo arma una cotización

Lee la solicitud como llegó

Un mensaje suelto, una lista pegada, un correo con adjuntos. Extrae renglones, cantidades y la fecha en que los necesitan, y pregunta lo que falte antes de armar nada.

Busca en tu lista, no en su memoria

Cada renglón se resuelve contra el catálogo que tú mantienes: un Excel, una API o tu sistema de gestión. Si un artículo no aparece, queda marcado como pendiente en vez de inventado.

Aplica tus reglas comerciales

Moneda, impuesto cuando corresponde, descuentos autorizados por lista y por cliente, mínimos de venta. Las reglas son datos, y por eso se pueden auditar.

Emite el PDF con tu marca

Con tu logotipo, tus condiciones y una fecha de vigencia explícita. Numerado, para que existan versiones y no cinco archivos con el mismo nombre en distintos correos.

Da el seguimiento que nadie da

Recordatorios a los tres, siete y quince días de enviado, con el texto que apruebes, hasta que haya respuesta o decidas parar.

Escala lo que no es estándar

Un proyecto a medida o una excepción de precio pasa a una persona con el borrador ya armado, que es mejor punto de partida que una hoja en blanco.

Una cotización es un documento con estado, no un PDF suelto

La mayoría de los problemas de cotización no son de redacción: son de control de versiones. Estas cuatro reglas valen aunque nunca contrates un agente:

  • Vigencia explícita. Todo documento dice hasta cuándo vale. Sin esa línea, cualquier precio que subió después es una discusión que empiezas perdiendo.
  • Una versión enviada no se edita. Si cambia algo, se emite la siguiente y la anterior queda marcada como reemplazada. Editar el original es cómo aparecen dos verdades del mismo número.
  • Un estado por documento. Enviada, en revisión, aceptada, rechazada, vencida. Sin estados no hay embudo, y sin embudo el seguimiento es una lista que alguien escribe a mano y abandona.
  • El precio se congela al emitir. El documento guarda lo que costaba el día que salió. Lo contrario convierte cada cotización antigua en una bomba.

El agente respeta esas reglas porque están en el sistema, no en la disciplina de quien tenga prisa ese día.

De dónde salen los precios, y por qué nunca inventa uno

El agente cotiza contra la lista que tú publicas —un Excel, una API o tu sistema de gestión— y esa fuente es la única autoridad sobre lo que cuesta cada cosa. En los casos incómodos:

  • El artículo no está en la lista. Queda como renglón pendiente y el documento no se envía hasta que una persona lo resuelva. No se estima ni se copia de una cotización parecida.
  • Piden un descuento fuera de tabla. El agente no tiene herramienta para otorgarlo. Escala con el número pedido y el margen resultante, para que quien decida vea ambas cosas.
  • Es un servicio a medida. Se cotiza por alcance y lo escribe una persona; el agente arma el resto del documento.
  • El impuesto se aplica según tu configuración y se muestra separado del subtotal, porque un total que lo esconde es la primera fuente de reclamos al facturar.

La regla tiene nombre: lo que el agente no puede consultar, no lo afirma. Es la misma que gobierna al agente que atiende tu chat.

Qué queda montado

  • Tu catálogo conectado como fuente única de precios, con método de actualización acordado
  • Plantilla del documento con tu logotipo, condiciones de venta y vigencia visible
  • Reglas de descuento e impuesto cargadas como datos, no escondidas en el texto
  • Cadencia de seguimiento configurada, con el texto de cada recordatorio aprobado
  • Ruta de escalamiento para lo no estándar, con la persona que decide en cada caso
  • Panel con las cotizaciones abiertas y su estado, para dejar de contarlas de memoria

Cómo lo montamos

01

Auditamos tu lista de precios

Duplicados, artículos sin precio, descripciones que solo entiende quien las escribió. Suele ser el trabajo real.

02

Reconstruimos tu documento actual

Tomamos tu mejor cotización reciente y la reproducimos. Si el resultado no es indistinguible del tuyo, se ajusta la plantilla hasta que lo sea.

03

Fijamos reglas y límites

Qué descuentos aplica solo, cuáles requieren aprobación, qué pasa con un artículo sin precio y quién recibe cada escalamiento.

04

Salida en paralelo

Las primeras semanas el documento se revisa antes de salir. Cuando las revisiones dejan de cambiar nada, se suelta el freno.

El plan mensual de este agente, con el precio publicado hoy

El marco

3 · 7 · 15 Días de seguimiento automático tras enviar el documento, ajustables
2009 Vijor Networks lleva conectando empresas panameñas desde ese año
8×5 Las personas responden en horario de oficina de lunes a viernes

Lecturas relacionadas

Preguntas frecuentes

¿Sirve si mis precios están en un Excel y no en un sistema?

Sí. Lo que hay que acordar es cómo se actualiza y quién es el dueño del archivo: si existen dos copias, el agente cotizará con la que le diste.

¿Puede cotizar cualquier cosa o solo lo que está en catálogo?

Solo lo que puede consultar. Un renglón fuera de catálogo lo marca como pendiente y detiene el envío. Es una limitación deliberada: impide que salga un documento con un precio bonito y falso.

¿El cliente se da cuenta de que le respondió un agente?

El documento es tuyo y lleva tu marca. En la conversación, la política de transparencia la decides tú y queda escrita en el guion; lo que no cambia es que un caso imprevisto llega a una persona.

¿Qué pasa con los descuentos que doy a ciertos clientes?

Se cargan como reglas por cliente o por lista y el agente las aplica solo; lo que queda fuera de tabla se escala. Tenerlo como dato permite revisar quién tiene qué descuento sin abrir treinta cotizaciones viejas.

¿Y si la cotización necesita ingeniería o visita al sitio?

Entonces no es automática, y el agente no debe fingir que lo es. Arma la parte estándar, marca lo que falta y avisa a quien tenga que ir al sitio. Se cotiza más rápido igual, porque nadie empieza desde cero.

¿Se integra con el sistema que ya uso?

Depende de si ese sistema expone sus datos. Con archivos e integraciones abiertas es directo; con un sistema cerrado hay que mirarlo caso por caso. Se resuelve en el diagnóstico y se escribe en la propuesta antes de cobrar una implementación.

Dónde encaja esto

«Agente de cotizaciones» es una de las seis piezas sobre agentes de inteligencia artificial; el resto, Soluciones.

Trae tu última cotización y la reproducimos

La forma rápida de saber si esto te sirve es tomar un documento real de los que emites y ver cuánto tarda el agente en devolver el mismo, con tus precios.