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Infraestructura de red

Enlaces punto a punto entre sedes: unir dos edificios sin abrir la calle

Dos locales a 600 metros, una bodega al fondo del terreno, una oficina en el edificio de enfrente. Tirar fibra por vía pública implica permisos, obra y tiempo. Un enlace inalámbrico dedicado puede resolverlo en días, siempre que exista línea de vista limpia y alguien haya hecho las cuentas antes de subir a la azotea.

Dos sedes que se comportan como dos empresas

Mientras cada local tiene su propio internet y nada más, la operación se parte en dos. El sistema de facturación vive en una sede y la otra entra por internet cuando puede. Los archivos se copian a mano en una memoria. El inventario nunca cuadra. Las cámaras del depósito solo se pueden ver estando en el depósito. Nada de esto es un problema de internet: los dos locales tienen conexión. Es un problema de red, y lo resuelve un enlace propio entre ambos, con direccionamiento único y latencia de milisegundos.

Antes de cotizar: la línea de vista y la zona de Fresnel

Un enlace inalámbrico no necesita solo verse: necesita espacio libre alrededor de la línea imaginaria que une las dos antenas. Ese volumen con forma de balón se llama primera zona de Fresnel, y la regla de trabajo aceptada es dejar al menos el 60% despejado. Con visión óptica perfecta y la zona invadida por un árbol o el borde de una azotea, el enlace conecta y rinde mal.

El radio máximo de esa zona en el punto medio del trayecto es aproximadamente 17,32 por la raíz de d dividido entre 4f, con la distancia en kilómetros y la frecuencia en gigahercios, dando metros. Dos consecuencias prácticas:

  • La zona crece con la distancia y se estrecha con la frecuencia. Un enlace corto perdona obstáculos que uno largo no perdona.
  • El punto crítico está en la mitad del recorrido. Un árbol a mitad de camino estorba mucho más que uno pegado a la antena.

Y un tercer factor que se olvida: los árboles crecen y los edificios se construyen. Un enlace que roza el 60% el día de la instalación queda fuera de norma en dos años. Por eso se diseña con margen.

Caudal real frente a caudal nominal

La caja del equipo trae un número grande. Ese número es la tasa de modulación en condiciones de laboratorio, y no es lo que vas a mover.

  • La mitad, por ser medio compartido. Un enlace transmite o recibe, no las dos cosas a la vez, salvo que el equipo use radios separadas por sentido. El reparto entre subida y bajada se configura y suma cien.
  • La modulación depende de la señal. Con lluvia fuerte, con un mástil mal anclado moviéndose o con una interferencia nueva, el equipo baja de modulación para no perder tramas: sigue vivo y entrega bastante menos.
  • El ancho de canal decide el techo. Un canal más ancho da más caudal y recoge más ruido. En zonas urbanas, uno más angosto y limpio suele rendir mejor que uno ancho y saturado.
  • La latencia importa tanto como el caudal. Para telefonía y videollamadas lo que corta la conversación es la variación del retardo, no la velocidad.

Al diseñar partimos del tráfico real que va a cruzar. Las cámaras son la carga que más sorprende: suman de forma constante y en el sentido menos esperado.

Bandas, espectro y lo que no se puede improvisar

Los enlaces que instalamos trabajan en bandas de uso libre, principalmente 5 GHz y 6 GHz. No requieren un trámite de asignación exclusiva, y por eso se instalan rápido y a un costo razonable.

El precio de esa libertad es que la banda se comparte con todos los demás:

  • Se hace un barrido de espectro en ambas azoteas antes de fijar el canal. Elegir a ciegas es apostar.
  • El canal se revisa cuando el rendimiento cae, porque el vecino que instaló un enlace nuevo no te va a avisar.
  • La potencia y el canal deben respetar los límites del regulador de telecomunicaciones. Subir potencia no arregla un enlace mal diseñado y sí crea un problema legal.

Las bandas licenciadas ofrecen espectro sin vecinos, con la estabilidad que eso implica. Requieren trámite de asignación y un costo recurrente, y tienen sentido cuando el enlace es crítico y de distancia larga.

Del sitio a la azotea

01

Estudio de trayecto

Revisamos el perfil entre ambos puntos, subimos a las dos azoteas y verificamos que la zona despejada exista de verdad y no solo en el mapa. Si no hay línea de vista, lo decimos ahí mismo y pasamos a otra opción en lugar de vender un equipo que no va a funcionar.

02

Diseño y propuesta

Modelo de antena, altura de mástil, canal, ancho de canal y caudal esperado por sentido. Incluye la parte que se suele olvidar: mástil, anclajes, protección contra descargas, puesta a tierra y el cable exterior con su protector.

03

Montaje y alineación

Se instala, se alinea con lectura de señal en ambos extremos y se ajusta hasta que la potencia recibida coincide con la calculada. Un enlace desalineado dos grados conecta igual y se cae con el primer aguacero.

Qué incluye un enlace entregado

  • Estudio de trayecto con verificación física en ambas azoteas
  • Par de radios Ubiquiti alineados y con canal elegido tras barrido de espectro
  • Mástil, anclaje, herrajes y aterrizaje de la instalación exterior
  • Protección contra sobretensión en el cable que baja al edificio
  • Medición de caudal por sentido, retardo y pérdida de paquetes al entregar
  • Integración con el direccionamiento y las VLAN existentes de ambas sedes

Qué mirar en paralelo

Preguntas frecuentes sobre enlaces entre sedes

¿Hasta qué distancia llega un enlace de estos?

Depende mucho más del despeje que de los kilómetros. Con visión limpia y antenas a buena altura, varios kilómetros son viables; con un edificio en medio, doscientos metros ya son imposibles. Por eso el estudio de trayecto va antes de la cotización.

¿Y si no hay línea de vista?

Hay tres caminos honestos: buscar un punto intermedio con visión hacia ambos extremos y hacer dos saltos, llevar fibra por ducto si el trayecto lo permite, o unir las sedes por un túnel cifrado sobre el internet de cada local.

¿La lluvia tumba el enlace?

Un aguacero fuerte reduce la calidad de la señal y el equipo baja de modulación, así que baja el caudal. Uno bien diseñado con margen de potencia se mantiene arriba; el que se cae y luego vuelve solo es el que se diseñó al límite.

¿Sirve para telefonía y videollamadas entre locales?

Sí, y es donde más se nota frente a un túnel por internet, porque el retardo es de pocos milisegundos y no depende del tráfico de terceros. Hay que priorizar la voz para que una copia de archivos no se lleve la conversación.

¿Necesito un permiso para instalarlo?

En bandas de uso libre no hay que solicitar espectro, pero sí respetar los límites de potencia y canal del regulador, y las reglas del edificio para montar en azotea. Si el caso exige banda licenciada, el trámite se plantea aparte.

Dónde encaja esto

«Enlaces punto a punto entre sedes» es una de las seis piezas sobre infraestructura de red; el resto, Soluciones.

¿Tienes dos locales que trabajan como si fueran ajenos?

Hacemos el estudio de trayecto en ambos puntos y te decimos si el enlace es viable, con qué caudal y con qué margen. Si no lo es, también te lo decimos, y proponemos la alternativa que sí funciona.