Ir al contenido
Control de acceso

Control de acceso de puertas: quién entra, cuándo y con qué permiso

Una llave no deja rastro, no se revoca y se copia en cualquier esquina. Un control de acceso convierte cada apertura en un registro con nombre y hora, y quita un permiso en un minuto sin cambiar la cerradura.

Nadie sabe cuántas copias de esa llave existen

Renunció el encargado de bodega y devolvió su llave. También la devolvió el que se fue hace dos años, y el técnico del mantenimiento anterior se llevó una prestada. La única salida honesta es cambiar el cilindro y repartir llaves otra vez, a toda la gente, cada vez. Con credenciales esa decisión toma un minuto y afecta a una sola persona.

Las cuatro piezas de una puerta controlada

Toda puerta con acceso electrónico tiene las mismas partes, y cada una se cotiza aparte:

  • Lector, del lado de afuera: lee la credencial y no decide nada.
  • Controladora, del lado seguro: compara contra la lista de permisos, abre y escribe la bitácora.
  • Herraje eléctrico: la cerradura o el electroimán que sujeta la hoja.
  • Salida: botón de solicitud de salida, sensor de movimiento o manija mecánica.

Se suma casi siempre un sensor magnético de puerta, que distingue tres cosas que en una bitácora simple se ven igual: la que se abrió con permiso, la que quedó entreabierta y la que alguien forzó.

Cerradura eléctrica o electroimán

Cerradura eléctrica (o pestillo eléctrico). Sustituye al recibidor del marco. La manija interior sigue siendo mecánica, así que la salida no depende de la electrónica. Es la opción sencilla en puertas interiores.

Electroimán. Una placa y una bobina sujetan la hoja con una fuerza de retención declarada en kilogramos. Aguanta más y no tiene partes móviles, pero retiene por energía: sujeta solo mientras haya corriente, y por sí solo no ofrece ninguna salida mecánica.

Esa diferencia decide lo demás. Un electroimán arrastra requisitos de evacuación que un pestillo no arrastra, así que el herraje se elige después de decidir qué pasa en esa puerta cuando se va la luz o suena la alarma.

Fail-safe y fail-secure: qué pasa cuando se va la luz

Los dos términos describen el estado sin energía:

  • Fail-safe: sin corriente, la puerta se libera. Es el único modo en que existe un electroimán.
  • Fail-secure: sin corriente, queda cerrada. Es lo normal en un pestillo eléctrico, donde la manija interior mantiene la salida libre de todos modos.

La regla que manda sobre el catálogo es la de evacuación: desde adentro, una sola acción tiene que abrir la puerta, sin llave, sin código y sin herramienta. Un electroimán en una vía de salida necesita entonces varios mecanismos trabajando juntos: un dispositivo de solicitud de salida que corte la corriente al acercarse, un pulsador de emergencia que la corte de forma directa, y la señal del sistema contra incendios.

Qué exige cada puerta lo define la normativa local de seguridad humana; se confirma antes de instalar.

Credenciales: no todas valen lo mismo

  • Tarjeta de proximidad de 125 kHz. Sin cifrado. Un duplicador de bajo costo la copia en segundos. Sigue siendo lo más instalado y es el eslabón débil de casi todo sistema viejo.
  • 13.56 MHz con cifrado moderno. Autenticación mutua, claves diversificadas por tarjeta y cifrado simétrico; sin ataques prácticos conocidos cuando está bien implementada.
  • Credencial en el teléfono. Cómoda para personal rotativo: se emite y se revoca a distancia.
  • Código en teclado. Útil como segundo factor en una puerta crítica; malo como único factor, porque se comparte y no identifica a nadie.

El error más común no es la tecnología: es que la lista de permisos nunca se depura.

Del lector a la controladora: por qué importa el cable

El protocolo clásico entre lector y controladora es Wiegand: unidireccional, sin cifrado y sin supervisión. Quien alcanza ese cable puede leer las credenciales que pasan y reproducirlas después — y el lector está justo del lado inseguro de la puerta.

OSDP con canal seguro es el reemplazo: comunicación bidireccional sobre RS-485, cifrado AES-128 y supervisión del lector, así que la controladora se entera si alguien lo arranca. También admite varios lectores en el mismo par.

En obra nueva se pide OSDP desde el principio; en una instalación existente se lleva el troncal a OSDP y se dejan convertidores mientras se reemplazan los lectores viejos.

Qué incluye el levantamiento por puerta

  • Ficha por puerta: sentido de apertura, material, marco y si está en vía de evacuación.
  • Herraje propuesto y su comportamiento definido ante corte de energía.
  • Mecanismo de salida y qué lo libera, con pulsador de emergencia donde corresponda.
  • Tipo de credencial, cantidad inicial y quién queda autorizado a emitirlas.
  • Cableado, ubicación de la controladora y punto de red del lado seguro.

La bitácora vale tanto como la cerradura

El registro de aperturas es la mitad del valor del sistema. Con una cámara apuntando a la puerta y los relojes de ambos sistemas tomados de la misma fuente de hora, un evento de acceso se convierte en un video localizable en segundos.

  • Quién puede consultar y exportar la bitácora. Un registro de entradas y salidas dice a qué hora llega cada persona: es un dato personal, y en Panamá la Ley 81 de 2019 aplica a su tratamiento igual que a las imágenes.
  • Dónde vive la controladora. En la red interna, nunca publicada a internet, y en su propio segmento.

Cómo se implementa

01

Diagnóstico

Recorremos puerta por puerta y clasificamos cuáles necesitan control, cuáles solo sensor y cuáles se quedan con llave.

02

Propuesta

Herraje, lector, controladora, credenciales y obra civil, cotizados por puerta para que puedas priorizar por etapas.

03

Implementación

Montaje, cableado, alimentación de respaldo, carga de permisos y pruebas de apertura, de corte de energía y de salida.

04

Soporte

Altas y bajas de personal, revisión de la lista de permisos y atención de fallas de lunes a viernes, en horario de oficina.

Referencias rápidas

125 kHz La tarjeta que se clona en segundos
AES-128 Cifrado del canal seguro de OSDP entre lector y controladora
1 acción Lo que debe bastar para salir por una puerta de evacuación
2009 Trabajando desde Ciudad de Panamá

Preguntas frecuentes sobre control de acceso

¿Se queda abierta la puerta si se va la luz?

Depende del herraje, y eso se decide antes de comprar. Un electroimán libera al perder corriente; un pestillo eléctrico se queda cerrado y la manija interior sigue abriendo. Con alimentación de respaldo el comportamiento no cambia durante un corte.

¿Puedo poner un electroimán en la salida de emergencia?

Solo si la puerta cumple las condiciones de liberación que exige la normativa de evacuación aplicable, confirmadas con la autoridad competente antes de instalar. No se resuelve con un imán y un botón sueltos.

¿Sirve el carné que ya usamos?

A veces. Si es de proximidad de 125 kHz funcionará, pero conviene saber que se copia fácilmente. Muchos proyectos empiezan reusándolo y migran a una credencial cifrada por etapas.

¿Se integra con las cámaras?

Sí, y es donde más rinde: cada apertura queda ligada a una hora concreta y la cámara de esa puerta da el video. Lo imprescindible es que ambos sistemas tomen la hora de la misma fuente.

¿Necesito internet para que funcione?

No para abrir. La controladora guarda los permisos y decide sola aunque el enlace se caiga; internet hace falta para administrar a distancia y sincronizar cambios.

¿Cuántas puertas conviene controlar?

Casi nunca todas. Se empieza por las que separan zonas de valor distinto: entrada principal, bodega, cuarto de equipos y administración. El resto puede quedarse con llave.

Relacionado

Empecemos por las puertas que de verdad separan algo

Recorremos tu local, clasificamos cada puerta y te entregamos la propuesta por etapas, con el comportamiento de cada herraje ante un corte de energía escrito de antemano.