Roaming y wifi en varias sucursales: una sola red que te sigue
Caminas del escritorio a la sala, la llamada se congela dos segundos y vuelve. O llegas a la otra sucursal y tienes que buscar otro nombre y otra clave. Las dos cosas se arreglan con el mismo trabajo: celdas bien dimensionadas, enmiendas de traspaso activas y una configuración común a todas las sedes.
El equipo pegajoso: por qué el teléfono se queda enganchado
El caso que más nos reportan: la persona se aleja del punto de acceso, la señal cae a niveles pésimos y el dispositivo sigue conectado al mismo equipo aunque tenga otro mucho mejor a cinco metros. No es un defecto del punto de acceso ni de la instalación; es que el dispositivo decidió aguantar. Un teléfono que ahorra batería escanea poco, y un portátil conservador espera a perder la conexión antes de buscar otra. Mientras tanto transmite despacio, ocupa mucho tiempo de canal y estropea la experiencia de todos los demás en esa celda.
El traspaso lo decide el dispositivo, y eso cambia el diseño
Esta es la frase que hay que interiorizar antes de comprar nada: en el estándar, quien decide cuándo saltar y a qué equipo saltar es siempre el cliente. La infraestructura no puede mover a un dispositivo por la fuerza; solo puede informarle, sugerirle y, en último extremo, negarle el servicio para que busque otra opción.
- No existe un ajuste mágico en la consola que iguale el comportamiento de todos los dispositivos. Un teléfono y un lector de inventario implementan lógicas distintas.
- Lo que sí controlas es el entorno de la decisión. Si desde cada punto del recorrido hay un candidato claramente mejor, casi cualquier cliente acaba saltando. Si no lo hay, ningún protocolo lo salva.
- Hay que probar con los dispositivos reales, no con el portátil del técnico: la captura de datos y la telefonía sobre wifi son las que más sorpresas dan.
Las tres enmiendas de traspaso, sin siglas vacías
802.11k: el dispositivo sabe a dónde mirar
El punto de acceso entrega al cliente una lista de vecinos con sus canales. Sin ella, el dispositivo barre canal por canal para descubrir sus opciones y cada barrido le roba tiempo a la conexión activa. Con la lista mira solo donde hay algo, y el escaneo pasa a ser un trámite corto.
802.11v: la red sugiere el salto
Permite a la infraestructura enviar una recomendación de transición: cámbiate a este otro equipo. Es una sugerencia, no una orden, y algunos clientes la ignoran; aun así, es la herramienta menos brusca para desenganchar a un dispositivo pegajoso y la primera que activamos.
802.11r: el salto no repite la autenticación completa
Cuando el cliente entra por primera vez negocia el material de llave, y con transición rápida ese material se comparte de forma segura entre los equipos del mismo dominio de movilidad. El salto se resuelve entonces con un intercambio abreviado en el orden de las decenas de milisegundos, en vez de repetir la autenticación entera.
Señal mínima: el último recurso
Se define un umbral por debajo del cual el equipo deja de atender al cliente para obligarlo a buscar otro. Funciona, pero es un instrumento contundente: un valor demasiado exigente produce dispositivos rebotando entre equipos. Se empieza cerca de -75 dBm y solo se sube cuando el solapamiento garantiza que el expulsado tiene a dónde ir.
Sin una celda alternativa, ningún protocolo salva el salto
El error más caro que vemos es activar las tres enmiendas sobre una instalación mal repartida y esperar que eso arregle el problema. No lo arregla: el dispositivo no puede saltar a un equipo que no oye.
1. Bajar potencia en vez de subirla. Celdas grandes producen dispositivos pegajosos por definición: si desde el fondo del pasillo se sigue oyendo el equipo de la entrada, no hay razón para saltar.
2. Solapar entre un 15 y un 20 % con la celda vecina, medido, no estimado. Ese margen da al cliente una ventana para decidir antes de perder la conexión.
4. Un solo nombre de red en todo el recorrido. Publicar identificadores distintos por planta obliga a reconectarse a mano, que es lo contrario del objetivo.
5. Probar caminando, con el dispositivo que usa la gente y la aplicación que usa la gente, mirando dónde ocurre el salto.
Varias sucursales: una configuración, no cinco improvisaciones
Cuando la empresa tiene sedes, el problema deja de ser de radio y pasa a ser de operación. Lo que aporta aquí es la uniformidad.
- Idéntico identificador de red y misma seguridad en todas las sedes. Quien viaja entre oficinas se conecta sin pensar. Las direcciones internas cambian por sede; lo que el usuario ve, no.
- Direccionamiento distinto por sucursal. Repetir el mismo rango en dos sedes funciona hasta el día en que hay que enrutar entre ellas, y ese arreglo es caro. Se planifica desde el principio.
- Administración centralizada. Los equipos Ubiquiti que instalamos se gestionan desde una consola común, así que un cambio de política llega a todas las sedes a la vez y una sucursal nueva nace con la configuración ya definida.
- Salida a internet por sede. El wifi puede estar impecable y la sucursal seguir aislada si su enlace principal cae sin alternativa.
El dominio de movilidad funciona dentro de una misma sede. Entre ciudades no hay traspaso: hay reconexión, y por eso importa que sea automática y silenciosa.
Qué queda funcionando
- Enmiendas de traspaso activas y verificadas con los dispositivos reales de la empresa
- Umbral de señal mínima ajustado sede por sede, no copiado de una plantilla
- Plan de canales y potencia que garantiza celda alternativa en todo el recorrido
- Mismo nombre de red y misma seguridad en todas las sucursales
- Direccionamiento interno planificado para que las sedes puedan enrutarse entre sí
- Procedimiento para levantar una sucursal nueva con la configuración ya definida
Referencias técnicas del diseño
Otras páginas de esta línea
- la medición que precede al diseño es lo que hace verificable el solapamiento.
- el aire dentro de cada planta aborda capacidad y tiempo de canal.
- una política de cortesía común evita que cada sede improvise su acceso.
- cambiar el parque de equipos suele ser el momento de corregir el traspaso.
- enlaces entre naves separadas resuelven las distancias que el cobre no cubre.
- gestión centralizada del wifi opera y vigila todas las sucursales a la vez.
- el resto de nuestras líneas queda a un clic.
Preguntas sobre traspaso y sedes
¿Por qué se me corta la llamada al salir de mi oficina?
Porque el dispositivo esperó demasiado para saltar y llegó al borde con la señal degradada, o porque saltó pero tuvo que rehacer la autenticación completa. Lo primero se corrige con diseño de celdas y umbral de señal mínima; lo segundo, con transición rápida en todos los equipos del recorrido.
¿Debo publicar el mismo identificador en todas las plantas y sedes?
Sí. Nombres distintos por planta obligan a reconectarse a mano y hacen imposible cualquier traspaso automático. La separación entre grupos de usuarios se hace por asignación de red interna después de autenticarse, no publicando identificadores nuevos que además consumen aire con sus balizas.
¿Activar 802.11r puede dejar fuera a algún dispositivo?
Puede, y por eso se prueba antes de darlo por bueno. Algunos equipos antiguos e impresoras se comportan mal con la transición rápida en modo estricto. La forma segura es habilitarla en modo compatible, inventariar la red y probar con los dispositivos críticos antes de endurecer nada.
¿Puedo administrar todas mis sucursales desde un mismo lugar?
Sí, y lo recomendamos en cuanto hay más de una sede. Un cambio de política se aplica a todas a la vez, el inventario de equipos y versiones está en un solo sitio, y abrir una sucursal consiste en enviar equipos ya adoptados en lugar de configurar desde cero en el sitio.
¿Hay traspaso entre una sucursal y otra?
No, y ninguna tecnología lo ofrece: el salto rápido funciona dentro de un mismo dominio de movilidad, que es una sede. Lo que sí se consigue es que al llegar a la otra oficina el dispositivo se conecte solo, sin pedir clave y con las mismas reglas de acceso.
Que la red te siga por todo el edificio
Recorremos tu piso con los dispositivos que usa tu gente, registramos dónde ocurre cada salto y cuánto tarda, y te decimos qué hay que mover, qué hay que configurar y qué hay que agregar.