Hay zonas sin señal de wifi y nadie sabe por qué justo ahí
El pasillo del fondo, la bodega, la oficina detrás del baño. Casi siempre hay una pared, un vidrio o un tanque en medio, y casi siempre el equipo está montado en el lugar equivocado. Se comprueba midiendo, no adivinando.
La señal no se acaba: la absorbe el edificio
Una señal de radio pierde potencia con la distancia de forma predecible. Lo que rompe la predicción es lo que hay en medio. Un tabique de yeso cuesta unos pocos decibelios; un muro de concreto con varilla puede costar entre 15 y 25, y un vidrio con película metálica o un espejo grande se comportan casi como una lámina de metal. La banda de 5 GHz, que es la que quieres usar para trabajar, atraviesa peor esos materiales que la de 2,4 GHz. Por eso una zona puede tener señal aparente en el teléfono, que se agarra de la banda baja, y ser inservible para una computadora. Hay un segundo factor que no se ve en ningún plano: el agua absorbe muy bien esta frecuencia. Un tanque de reserva, una nevera industrial o simplemente una sala llena de gente cambian la cobertura respecto a la medición hecha un domingo con el local vacío.
Cómo se ubica una zona muerta con método
1. Dibuja el plano y marca dónde falla
Un croquis a mano sirve. Marca cada punto donde la gente reporta problema y a qué hora. Un mapa con cinco cruces agrupadas al fondo del pasillo dice más que cualquier queja suelta y evita mover equipos por corazonada.
2. Mide potencia recibida en cada punto
Camina con una laptop y anota el valor en cada cruz. En Windows, `netsh wlan show interfaces` reporta señal y canal. El umbral de trabajo es -67 dBm: por encima, la zona sirve; entre -70 y -75 hay conexión que se cae al moverse; por debajo de -80 no hay servicio útil, aunque la red aparezca en la lista.
3. Anota qué hay entre el punto de acceso y la zona
Cuenta paredes y de qué son. Concreto con varilla, vidrio polarizado, puertas metálicas, archivadores llenos, tanques y equipos de refrigeración. Dos muros de concreto en línea recta explican por sí solos una zona muerta sin necesidad de más pruebas.
4. Comprueba si es cobertura o interferencia
Si la señal es buena y aun así no navega, no es un hueco de cobertura. Revisa el canal y quién más lo usa; también un radio vecino con la potencia al máximo puede estar tapando al que cubre esa zona. Ese caso se trata como un problema de capacidad y se resuelve al revés.
5. Prueba la ubicación antes de perforar
Antes de pasar cable y anclar nada, alimenta el punto de acceso temporalmente y ponlo en la posición candidata. Vuelve a caminar el recorrido y anota los valores. Media hora de prueba evita instalar en el sitio equivocado y descubrirlo cuando ya está el cable dentro de la pared.
Los errores de montaje que crean zonas muertas
La mayoría de los huecos que medimos no vienen de que falte un equipo, sino de dónde quedó el que ya está.
- Dentro del rack o del clóset de comunicaciones. Un gabinete metálico es una jaula: la señal sale mermada por todos lados.
- En la pared, a la altura del escritorio. Estos equipos están diseñados para radiar hacia abajo desde el cielo raso. En una pared, la mitad del patrón se va hacia el vecino.
- Encima del cielo raso, sobre lámina metálica o aislante con foil. Queda tapado en la dirección que importa.
- En una esquina del edificio. La mitad de la cobertura cae en la calle. Los equipos van al centro del área que deben cubrir.
- Todos en el pasillo central. El pasillo queda excelente y las oficinas cerradas, que son donde trabaja la gente, quedan al borde.
- Sin línea de vista al área objetivo. Si desde el punto de montaje no puedes ver la zona sin atravesar dos muros, la zona no va a estar cubierta.
Qué bloquea la señal y cómo se resuelve
- Muro de concreto con varilla en medio: hasta 25 dB de pérdida. No se compensa con potencia; se cubre con un radio del otro lado del muro.
- Vidrio polarizado o con película metálica: se comporta como espejo para el radio. Frecuente entre recepción y oficinas; exige equipo propio en cada lado.
- Equipo montado dentro del gabinete metálico: se saca al cielo raso, sobre el área que debe cubrir, con su cable de red identificado.
- Punto de acceso doméstico usado en oficina: patrón de radiación pensado para una casa y sin control de canal. Se reemplaza por equipo administrable.
- Repetidor casero en la zona floja: reenvía por el mismo aire y reduce a la mitad la capacidad de esa celda. Se cambia por un radio alimentado por cable.
- Malla inalámbrica usada donde sí hay cable posible: cada salto cuesta rendimiento. La malla es para donde no llega cable, no para ahorrar una canalización.
- Bodega o patio con techo alto: los equipos de oficina no sirven; hacen falta antenas dirigidas y montaje pensado para exterior.
- Zona con señal buena y sin servicio: no es cobertura, es canal o congestión. Se revisa como problema de capacidad.
- Sin alimentación en el punto correcto: la única forma limpia de llevar un radio a un techo es PoE desde el switch, y hay que verificar el presupuesto de potencia.
Por qué un repetidor casi siempre empeora la cobertura
Es la compra intuitiva y es la que más veces hay que deshacer. Un repetidor no tiene un cable hacia la red: recibe la trama por el aire y la vuelve a emitir por el mismo aire, en el mismo canal. Cada dato viaja dos veces por el medio compartido, así que la capacidad disponible para esa zona cae aproximadamente a la mitad, y el retardo se suma en cada salto.
Encima, el repetidor se instala donde ya hay poca señal, porque es donde falta cobertura. Lo que amplifica entonces es una señal pobre: extiende el alcance del nombre de red, no el de una conexión utilizable. La gente ve la barra llena, se conecta y sigue sin poder trabajar.
La alternativa correcta es llevar un cable de red hasta la zona y colocar allí un punto de acceso alimentado por PoE. Cuesta la canalización una sola vez y devuelve capacidad completa. La malla inalámbrica es la excepción razonable: sirve donde pasar cable es imposible, y aun así conviene limitar los saltos.
Qué puedes hacer tú y dónde empieza el trabajo de obra
Sin ayuda:
- Camina el local con una laptop y anota valores en un croquis. Es el insumo que cualquier técnico te va a pedir.
- Prueba mover el equipo existente unos metros hacia el centro del área que debe cubrir y vuelve a medir.
- Sácalo del gabinete y del closet si está ahí dentro.
- Comprueba si la zona floja mejora al acercarte, o si la señal es buena y aun así no navega; son problemas distintos.
Ya es trabajo de instalación cuando:
- Hay que canalizar y dejar una toma de red en el techo de esa área.
- Hay que decidir cuántos radios y con qué solapamiento, con el local ocupado.
- Se trata de bodega, patio o dos edificios separados, donde el diseño cambia por completo.
En Vijor Networks el levantamiento se hace en sitio y termina en un plano con la posición de cada equipo. El detalle está en cómo se mide y se diseña la cobertura.
Dudas sobre cobertura y montaje
¿Cuál es el nivel de señal mínimo aceptable?
Para trabajo normal y videollamadas, -67 dBm o mejor en el punto donde se usa el equipo, con una relación señal/ruido de al menos 25 dB. Entre -70 y -75 dBm hay conexión, pero se cae al moverse. Por debajo de -80 dBm la red se ve en la lista y no sirve para nada.
¿Subir la potencia del equipo cubre la zona muerta?
Rara vez, y suele empeorar el conjunto. La potencia del punto de acceso es solo la mitad de la conversación: el teléfono o la laptop responden con mucha menos potencia, así que el equipo escucha pero no le llega la respuesta. Además, una celda más grande atrae más clientes y los hace competir.
¿Por qué el teléfono tiene señal y la laptop no?
Porque suelen estar en bandas distintas. El teléfono se agarra de 2,4 GHz, que atraviesa mejor las paredes, mientras la laptop insiste en 5 GHz, que da más velocidad y menos alcance. Es la firma típica de una zona al límite de cobertura.
¿Cuántos puntos de acceso necesito?
No se calcula por metros cuadrados sino por lo que hay entre ellos y por cuánta gente trabaja en cada área. Una planta abierta se cubre con pocos equipos; la misma superficie dividida en oficinas de concreto puede necesitar el doble. Por eso se mide antes de cotizar.
¿Sirve una malla inalámbrica en vez de cablear?
Sirve donde no hay forma de pasar cable, y con pocos saltos. Cada salto reparte el mismo aire entre el enlace hacia la red y los clientes, así que la capacidad cae. Si existe la posibilidad de llevar cable, siempre gana el cable.
¿Se puede cubrir un patio o una bodega con equipos de oficina?
No con buen resultado. Un techo alto y superficies metálicas cambian por completo el comportamiento del radio, y el equipo debe soportar polvo, calor y humedad. Ese caso se resuelve con antenas dirigidas y montaje para exterior.
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Marca las zonas que fallan y las medimos
Levantamos la cobertura real en sitio, con el local ocupado, y entregamos un plano con la posición de cada equipo y el cable que hace falta. Ciudad de Panamá, desde 2009.