Se cae el wifi de la sala de juntas justo cuando empieza la reunión
Funciona toda la mañana con dos personas y colapsa a las nueve con dieciocho. Casi nunca es la señal: es tiempo de aire, canal repetido o equipos pegados a un punto de acceso lejano. Aquí está cómo probar cuál de los tres es.
Qué pasa por debajo cuando la sala se llena
El wifi no es un cable con muchos hilos. Todos los equipos de un mismo canal se turnan para hablar sobre el mismo aire, uno a la vez, y esperan su turno. Con tres personas nadie nota la espera. Con dieciocho portátiles, dieciocho teléfonos y un televisor, el turno de cada uno se acorta y la espera se alarga. Por eso el síntoma aparece de golpe y siempre a la misma hora. No hay una avería que se pueda ver: la señal marca lleno en la barra del teléfono, el punto de acceso responde, y aun así la videollamada se congela y el navegador dice que no hay internet. Lo que se agotó no es la señal, es el turno. Hay una segunda causa igual de común y menos evidente: el equipo no se conecta al punto de acceso de la sala sino a uno del pasillo, porque se asoció al entrar y nunca se soltó. Con señal débil transmite a la tasa más baja, ocupa mucho más tiempo de aire y frena a todos los demás de esa celda.
Cómo probar cuál de las tres causas es, sin comprar nada
1. Reproduce el fallo con la sala llena
Nada de medir el jueves a las tres con la sala vacía. Entra a la reunión que falla, con la gente que falla, y anota la hora de inicio y la de la primera queja. La mitad de estos casos se resuelven cuando aparece que la caída empieza siempre a los ocho minutos, cuando el último grupo se conecta.
2. Mide señal y ruido desde la silla, no desde la puerta
En Windows, `netsh wlan show interfaces` te da canal, banda, calidad de señal y la tasa de transmisión negociada. Busca al menos -67 dBm de señal y una relación señal/ruido de 25 dB en el punto donde se sienta la gente. Si la señal es buena y aun así falla, ya descartaste cobertura y el problema es de capacidad.
3. Cuenta clientes asociados por radio
Entra al panel del punto de acceso y mira cuántos equipos cuelgan de cada radio durante la reunión. Un radio con más de 25 o 30 clientes activos en una sala cerrada está al límite, aunque el fabricante admita muchos más. Anota también cuántos están en 2,4 GHz: esa banda tiene solo tres canales que no se pisan y se satura primero.
4. Revisa canal, ancho y potencia
En 2,4 GHz solo 1, 6 y 11 no se solapan, y el canal debe ir a 20 MHz. En 5 GHz, 80 MHz suena a más velocidad y en la práctica deja menos canales limpios: en una oficina con varias salas, 40 MHz rinde mejor. Si dos puntos de acceso vecinos comparten canal, compiten entre ellos y el resultado es idéntico a tener demasiados clientes.
5. Deja un ping corriendo durante la reunión
Desde una laptop en la sala, `ping` continuo contra la puerta de enlace mientras dura la reunión. Si el retardo salta de 3 ms a 400 ms y aparecen respuestas perdidas justo cuando entra la gente, tienes la prueba de que el aire se congestiona. Si el ping local va perfecto y el que falla es hacia afuera, el problema no está en la sala.
6. Aísla la interferencia que no es wifi
El horno de microondas de la cocina contigua, un audio por Bluetooth y los teléfonos inalámbricos viejos viven en 2,4 GHz y no aparecen como redes. La prueba barata: conecta la sala a una red que solo publique 5 GHz durante una reunión completa. Si el problema desaparece, la causa estaba en la banda baja.
Por qué un solo equipo lento arrastra a toda la sala
Aquí está la parte contraintuitiva: el wifi reparte tiempo, no megabits. Un equipo que negoció una tasa muy baja porque está lejos o porque es viejo necesita muchísimo más tiempo para enviar el mismo archivo que uno rápido, y mientras lo hace nadie más transmite.
El efecto práctico: un solo teléfono pegado a la banda de 2,4 GHz con señal pobre puede consumir una fracción enorme del tiempo disponible de esa celda. Todos los demás, con equipos modernos y señal excelente, quedan esperando.
De ahí salen tres decisiones que no son intuitivas:
- Bajar la potencia del punto de acceso mejora la sala. Con menos alcance, cada equipo se asocia al radio que tiene encima y transmite a tasa alta.
- Poner un umbral mínimo de señal obliga a soltar al cliente que se quedó pegado a un punto de acceso lejano.
- El televisor, la barra de sonido y el equipo de sala van por cable. Cada aparato fijo que sacas del aire devuelve tiempo a las personas.
Cada causa y la corrección que le toca
- Un solo punto de acceso para toda la planta: la sala hereda lo que sobra. Se corrige con un radio propio para la sala, montado dentro y no en el pasillo.
- Potencia al máximo en todos los radios: las celdas se pisan y los equipos se quedan pegados al equipo equivocado. Se baja la potencia y se define el borde de celda en -67 dBm.
- Canales solapados en 2,4 GHz: dos vecinos en 3 y 5 se destruyen mutuamente. Solo 1, 6 y 11, con ancho de 20 MHz.
- Canal de 80 MHz en oficinas con varias salas: menos canales limpios y más interferencia entre ellas. Bajar a 40 MHz suele subir el rendimiento real.
- Cliente pegado a un radio lejano: transmite a tasa mínima y consume el tiempo de todos. Se activa umbral de señal mínima y salto asistido entre puntos de acceso.
- Televisor y equipo de videoconferencia por wifi: dos consumidores fijos ocupando aire. Se llevan por cable a una boca del rack.
- Invitados en la misma red: visitas descargando compiten con la reunión. Se separa la red de visitas y se le pone límite de velocidad.
- Alimentación PoE insuficiente: el punto de acceso se reinicia bajo carga y todos pierden conexión a la vez. Se verifica el presupuesto de potencia del switch.
- Rango de direcciones agotado: hay señal y no hay conexión porque el servidor DHCP no tiene direcciones libres. Se amplía el rango y se acorta el tiempo de préstamo.
- Interferencia en 2,4 GHz desde la cocina o desde audio inalámbrico: no aparece como red. Se mueve la sala a 5 GHz y se reserva 2,4 GHz para equipos que no tienen otra opción.
Cobertura no es lo mismo que capacidad
Una sala puede tener señal perfecta y aun así no soportar la reunión. Son dos problemas con soluciones opuestas.
- Falta de cobertura: la señal cae por debajo de -67 dBm en el punto donde se sienta la gente. Se arregla acercando o agregando un radio, y se detecta midiendo desde la silla.
- Falta de capacidad: la señal es buena y aun así todo va lento cuando hay gente. Se arregla repartiendo a los clientes entre más radios, bajando potencia y quitando del aire lo que puede ir por cable.
Confundirlas cuesta dinero. La reacción típica ante una sala que falla es subir la potencia del punto de acceso o instalar un repetidor. Ambas empeoran el caso de capacidad: la primera hace celdas más grandes con más clientes compitiendo, y la segunda reenvía cada trama dos veces por el mismo aire.
De dónde salen los números para dimensionar esto está desarrollado en el levantamiento de cobertura hecho en sitio.
Qué arreglas esta semana y cuándo llamar
Esta semana, con lo que ya tienes:
- Pasa por cable el televisor, la cámara de sala y cualquier equipo fijo.
- Publica una red que solo use 5 GHz y prueba una reunión completa con ella.
- Revisa que los puntos de acceso vecinos no compartan canal en 2,4 GHz.
- Baja la potencia de los radios que cubren la sala un par de escalones y vuelve a medir con la sala llena.
- Verifica cuántas direcciones libres quedan en el rango antes de la reunión grande.
Llama cuando:
- La sala tiene señal correcta, poco tráfico externo y sigue fallando: eso es diseño de celdas y no se arregla con ajustes sueltos.
- Hay más de un punto de acceso y ningún controlador que coordine canales y potencia.
- El fallo aparece también fuera de la sala, en puntos concretos del piso; entonces conviene leer dónde se queda el piso sin señal.
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Preguntas de quienes usan la sala
¿Cuántas personas aguanta un punto de acceso en una sala?
Depende de lo que hagan, no de cuántas sean. Una sala con veinte personas revisando correo se sostiene sin problema; la misma sala con doce videollamadas simultáneas ya necesita su propio radio. La cifra que sirve de alerta es 25 a 30 clientes activos por radio en un espacio cerrado.
¿Poner un repetidor en la sala mejora algo?
Casi siempre empeora. Un repetidor recibe y reenvía por el mismo aire que está congestionado, así que consume el doble de tiempo por cada trama y reduce la capacidad disponible. La solución equivalente es un punto de acceso alimentado por cable, que no gasta aire para llegar a la red.
¿Por qué la barra de señal marca lleno y aun así se corta?
Porque la barra mide potencia recibida, no disponibilidad del medio. Puedes tener señal excelente y cero turnos para transmitir si hay treinta equipos compitiendo o si otro punto de acceso usa el mismo canal. La señal es condición necesaria y no suficiente.
¿Conviene apagar la banda de 2,4 GHz?
Apagarla del todo suele romper impresoras, lectores y sensores que solo hablan esa banda. Lo razonable es publicar la red principal en 5 GHz, dejar 2,4 GHz con ancho de 20 MHz para los equipos que la necesitan, y no usarla para computadoras ni videollamadas.
¿El microondas de la cocina puede tumbar la reunión?
Puede degradar 2,4 GHz mientras está encendido, en ráfagas del tiempo que dure el ciclo. No aparece como red en ningún escáner porque no es wifi: solo se ve como ruido. Si las caídas coinciden con la hora del almuerzo, vale la pena probar la sala solo en 5 GHz.
¿Cuánto tarda arreglar una sala que falla?
Los ajustes de canal, potencia, umbral de señal y separación de la red de visitas se aplican en una visita. Si hace falta llevar cable y una boca nueva hasta el techo de la sala para instalar un radio propio, se cotiza aparte porque implica obra.
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